
A la mayoría no nos gusta la típica película de espionaje americana que vemos en el cine, en el que siempre el espía “vence” o mejor aún, cuando el espía no sabe que se convertirá en espía y es un simple estudiante o joven. Eso es más o menos lo que ofrece Chuck, pero enfocado de una forma muy distinta.
Chuck, el nombre de la serie y el protagonista, es un joven que trabaja en una tienda en la división de Informática cuando un día, un amigo de la universidad le manda un e-mail con el contenido de un mega ordenador de la NSA y la CIA. Dicho ordenador es destruido instantes después de mandarle el e-mail y su amigo muere asesinado por espionaje.
Entonces, Chuck abre el e-mail y de algún modo, memoriza en forma de imágenes todo lo que ve en el e-mail: el fin de su vida como simple trabajador se acabó en ese momento. A partir de ahí es requerido por la CIA y la NSA para diversas misiones hasta que puedan reemplazar el ordenador destruido.
A diferencia de las películas, Chuck no es un superhéroe aunque sí pretende serlo… aunque la mayor diferencia radica en que la representante de la CIA, es una preciosa mujer rubia que no se enamora de Chuck… y apostaría que tampoco al revés. Probablemente se parezca a muchas películas, pero tiene toques que la hacen distinta y ante todo, graciosa: algo distinto para ver en televisión.
Imágenes del segundo capítulo de Chuck