"ERREWAY, EN CARAS "
NOS EMOCIONA SABER QUE NUESTRAS VIDAS SIEMPRE SEGUIRAN UNIDAS"
LOS PROTAGONISTAS DE ERREWAY DEBUTARON EN EL CINE CON "4 CAMINOS" Y HABLAN DE SUS FUTUROS PROFESIONALES
Están más maduros y responsables. No se quejan si sólo les quedan libres 4 ó 5 horas para dormir porque los compromisos así lo exigen. Es que para Luisana Lopilato (17), Camila Bordonaba (19), Benjamín Rojas (19) y Felipe Colombo (21), este año resultó el más importante y con emociones más fuertes. Sin embargo esas risas, llantos, nervios y ansiedades contenidas, jamás los enceguecieron. Y por eso les permitieron disfrutar cada una de las sensaciones a full. Después del éxito arrollador obtenido en la televisión, los Erreway llegaron con su música hasta lugares como Israel y, si algo les quedaba por vivir, experimentaron su debut como protagonistas absolutos en el cine.
“Erreway 4 Caminos”, bajo la dirección de Ezequiel Crupnicoff y con la actuación de Roly Serrano, los llevó a permanecer durante un mes de filmación en los más increíbles paisajes de Salta y Tucumán.
—¿Cómo fue esta experiencia de filmar tan lejos de todo y de todos?
F: — Los cuatro ya habíamos hecho la película de Chiquititas pero éste resultó un desafío mayor. El hecho de irnos de viaje a un lugar sin distracciones, nos ayudó a concentrarnos más. Porque estábamos en el medio de la nada pero con energía.
L: — Yo pasé por todas las sensaciones. Nervios, angustia, alegría, felicidad, todo muy impresionante. Pero lo que más me emocionó, fue vernos a los cuatro tan juntos. No hubiera tenido la misma magnitud de hacerlo con otra gente. Todo fue muy rápido. Hicimos la peli, el disco, viajamos a Israel, no paramos...
C: —En el momento, no me di cuenta. Lo sentí como un desafío porque eran los mismos personajes de la tele pero más crecidos; entonces los trabajamos desde otro lugar. Vivimos escenas más comprometidas actoralmente, por lo que lo charlamos con el director.
B:— Aunque los cuatro ya teníamos la experiencia de hacer cine, seguimos siendo novatos. Para mí fue muy importante porque sentí por primera vez una gran responsabilidad. Me tranquilizó el equipo y el hecho de compartir todo con los chicos. Sentí que a pesar de estar lejos, no me encontraba solo. Hasta el viento con tierra, la montaña, te motivaban a mejorar el personaje.
—¿Cómo manejaron la ansiedad y los miedos frente a la cámara?
C:—No hubo tiempo para pensar en nada. No se podía perder horas con distracciones. Un mes en Salta nos mantuvo lejos de la tentación.
F:—Durante la filmación nunca terminaba de gustarme lo que hacía porque me di demasiada presión. No me convencía pero se contó el cuento, se mostró la camaradería de los cuatro y eso me tranquilizó. Soy muy crítico. Todo el tiempo pensaba que no se me entendía lo que decía. Y me quedó esa angustia de pensar que lo podría haber hecho un poco mejor.
L:—Fue mi tercer peli pero la primer experiencia tan grande e importante. Sentí nervios y mucha angustia antes de comenzar. Después el miedo desapareció. Fue tan rápido, que no tuve tiempo para el temor.
B:— Antes de arrancar, tenía ansiedad y nervios por saber cómo iba a llevar mi personaje. Pero me defendí muy bien. Sentí como cuando un equipo de fútbol se va a concentrar afuera. El paisaje y el silencio ayudó.
—La película habla de ‘4 caminos’, ¿cuál es el que cada uno comenzará a dar independientemente del grupo ahora?
F:—No lo sé. Sólo pienso que se concluye una etapa y que interpretar a Manuel durante dos años en la tele y ahora en el cine, me parece una manera honorífica de despedirme de él. Mi viejo (Juan Carlos Colombo) me dio el significado de meta, que quiere decir más allá. Uno no la alcanza y se queda allí, sino que tiene que pasarla. La peli era mi meta. Ahora, vienen las preguntas. Por eso me tomé este año para lo que llaman ‘estar de vago’. Lo único que tengo claro es que amo mi profesión como la aman mis padres, es un mal de familia.
L:—Yo por ahora debo terminar 5to. Año del colegio. Comenzaré a grabar ‘Los secretos de papá’ y debo concentrarme en eso.
C:—Quiero seguir estudiando Dirección de Cine, que son dos años. La Facu es lo más importante en esta etapa. Aunque también empecé con un personaje en Floricienta.
B:—Yo ya arranqué con Floricienta en la tele y en el teatro. Me tocó estar en todos lados al mismo tiempo. Nunca había vivido el hecho de desdoblarme en tantos personajes y es muy bueno. Estoy muy bien.
—¿Produce vértigo el hecho de proyectarse solo y ya no en banda?
F—Con 21 años sé que tengo que sentar cabeza. Hasta ahora el destino me mostró que te puede cambiar la vida en 3 minutos. Porque yo tenía todo armado para trabajar en un lugar y, sin proponérmelo, me vi en el país de mi papá y me va bien. Yo sólo quiero ser un buen actor, más allá de seguir siendo un vago. Eso de vivir de lo que a uno le gusta, a muy pocos les sucede y por eso hay que valorarlo como yo hoy intento hacerlo.
L:—Yo siento un poco de miedo al mundo. Porque siempre estuvimos todos tan juntos, tan unidos y cuidados... Tengo el miedo lógico de cuando se comienza un camino nuevo. Porque no sabés si te va a ir bien. Las expectativas lógicas me hacen vivirlo con ganas. No sé si estoy preparada pero sí me siento un poquito más madura que las chicas de mi edad. Porque trabajo desde pequeña; viajé mucho y estuve rodeada por gente más grande. Por eso aprendí.
C:—Yo no siento ninguna separación. Porque no emociona saber que nuestras vidas siempre seguirán unidas. No me siento sola a partir de ahora. Continuaremos con los compromisos de la banda, que en setiembre comienza su nueva gira.
B:—A mí me emocionó ver la película porque nos descubri muy grandes. Sentí que habíamos crecido de golpe. Y eso, me dio nostalgia porque lo viví como un cierre de lo que experimentamos en el programa. Pero una linda nostalgia, no triste. Siento que es bueno vivir etapas, no quemarlas, para poder pasar a las siguientes.
|